"La casa del ahorcado: Cómo el tabú asfixia la democracia occidental", de Juan Soto Ivars, es un ensayo provocador y original que explora la relación entre el tabú y las nuevas formas de censura en la sociedad contemporánea. Publicado en 2021 por la Editorial * 84-18006, este libro de 384 páginas aborda cómo los límites impuestos por la corrección política y el identitarismo están fragmentando los cimientos de las sociedades democráticas occidentales.
El autor argumenta que los proyectos comunes que históricamente han unificado a estas sociedades están ahora en peligro. Ni siquiera desafíos globales como una pandemia han logrado reinstaurar un sentido de propósito común, debido en gran medida a una polarización extrema que fomenta un narcisismo tribal y un ensimismamiento que rechaza la diversidad de opiniones. En este contexto, grupos obsesionados por sus identidades particulares y que ven enemigos en quienes difieren, están erosionando los principios de convivencia y respeto mutuo que sustentan la democracia.
Mediante un análisis detallado y con una perspectiva antropológica, Soto Ivars examina casos contemporáneos donde se observa un regreso al tabú, la sacralización del horror, la búsqueda de chivos expiatorios, la herejía y el castigo ritual. El autor propone que la única salida viable a esta "guerra civil de las identidades" es la restauración del concepto de ciudadanía, entendida como la participación activa y responsable en la comunidad política, más allá de las diferencias individuales.
Con una escritura clara y sin concesiones, "La casa del ahorcado" no solo critica las limitaciones al pensamiento individual y la libertad de expresión impuestas por un sentimentalismo cultural excesivo, sino que también invita a reflexionar sobre cómo estos fenómenos están transformando el espacio público y político. Es una lectura esencial para entender algunos de los cambios sociales y políticos más significativos y preocupantes de nuestra era.
Este ensayo es una llamada de atención sobre los peligros de permitir que los tabúes y las ideologías restrictivas dicten los términos del debate público y privado, sugiriendo que la recuperación del diálogo y del respeto mutuo es fundamental para el futuro de la democracia occidental.